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martes, 3 de septiembre de 2013

#Los factores clave para realizar una buena tasación de una vivienda


Una tasación es un documento que presenta una estimación del valor mercantil justo de una propiedad.

Aunque las tasaciones no atienden a un catálogo de variables inamovible, sí que se pueden enumerar una serie de factores que influyen en la valoración del inmueble.


En primer lugar, la ubicación es un aspecto fundamental.
Por lógica, no tiene el mismo precio un piso situado en pleno núcleo urbano con una amplia red de transportes alrededor, que una casa localizada en un pueblo asilado de difícil acceso.
El tasador toma nota de cuántos portales tiene el edificio, cuántos ascensores, si se trata de una urbanización cerrada, con zonas comunes, etc.


La situación del inmueble dentro del edificio también es puntuable. Un bajo siempre será más barato que un ático. Igualmente, las horas de luz que recibe incrementarán el valor, siendo más apreciados los inmuebles con orientación sur.


Los equipamientos de la zona resultan esenciales: desde zonas verdes hasta lugares de ocio, pasando por servicios escolares, médicos o supermercados. Cuanto mejores y más numerosos sean los servicios, más subirá el precio.

La antigüedad del inmueble es un dato interesante para la tasación, pero no determinante. La calidad de la construcción es lo que realmente se mide. 

La superficie, medida minuciosamente por el tasador, es un punto clave, pero siempre se ganarán más puntos si los metros estén bien distribuidos entre las habitaciones, la cocina, los baños, las zonas de paso y las posibles terrazas, que si están cerradas, computan en el cálculo de la superficie total.
Se analizará la calidad y las terminaciones de todos los elementos, así como las instalaciones (carpinterías, solados, alicatados, pinturas...); si tiene portero automático, teléfono, gas, agua caliente, calefacción, aire acondicionado...). 

También entran dentro de este parámetro el trastero y el garaje, siempre y cuando estén inscritos en el Registro. Además, valdrán más si están dentro del edificio.

Teniendo en cuenta que el tasador, valorará estos en un 100% de la superficie si son cerrados en caso que sean abiertos se tasará al 50% de la superficie.
Si posee patio, también se mide y se anotan sus peculiaridades.

Un profesional siempre comprobará todo lo anotado durante su visita al inmueble y lo registrado en los planos de la vivienda con los datos que figuran en el Registro de la Propiedad.
Otro factor significativo es el método empleado para la tasación propiamente dicha.
Así la tasación podrá hacerse por comparación con otros inmuebles de la misma tipología
La muestra debe respetar una cantidad mínima, guardar una distancia máxima con el inmueble que se va a tasar y haberse vendido hace un tiempo específico.
Aunque ésta es la fórmula más extendida, también encontramos la tasación por costos y aquella que se basa en la capitalización de rentas.
El error mas común del propietario del inmueble es:
Ante la visita del tasador a valorar un inmueble, el propietario dedica el tiempo en, reparar muebles estropeados o dañados, cambio de cortinas y/o decoraciones, cambio de aparatos de iluminación, limpieza profunda de los electrodomésticos y de la vivienda, así que aparentemente el inmueble parezca con una mejor habitabilidad en todo su conjunto.

El tasador nunca deberá tasar ni bienes muebles ni enseres personales, por el cual la dedicación que el propietario haya realizado en su inmueble es meramente beneficioso para su uso y disfrute, nunca el inmueble obtendrá un valor al alza.






jueves, 21 de marzo de 2013

Los 10 Mandamientos de la Felicidad



¿Sabes ser feliz?
Si aún no lo tienes claro,

te invito a que repases


¡los 10 Mandamientos
 de la Felicidad!:




1- Haz un grano de arena de una montaña: ante los problemas cotidianos, busca perspectivas para hacerlos pequeños e insignificantes. 
"el secreto de mi felicidad es tratar las catástrofes como molestias, y no las molestias como catástrofes"

2- Rodéate de personas medicina: Y es que que las relaciones sociales alimentan nuestro bienestar emocional. Aprende a Distinguir entre personas tóxicas y personas medicina, siendo éstas últimas las que nos proporcionan equilibrio emocional, y por tanto las que deben abundar en nuestro entorno para alcanzar la felicidad.
 Dime con quién andas y te diré cómo te sientes.

3- Perdónate: la culpa es un sentimiento  tremendamente inútil y devastador. Nos mantiene paralizados en el presente por algo que ocurrió en el pasado. 
Piénsalo,¿para qué sirve?
Únicamente para lamentarnos y sentirnos infelices. Libérate del ayer y no desperdicies ni un minuto más mirando hacia atrás. Al fin y al cabo no puedes cambiar lo que ya pasó. Sin embargo, el presente es tuyo, y desde hoy puedes empezar a  construir un futuro mejor.

4- Ríete de ti mismo: ¿Qué sería de la vida sin la risa? Posiblemente nos hubiéramos extinguido como los dinosaurios. A menudo acostumbramos a reírnos de los demás, o con los demás. Sin embargo, reírse de uno mismo es un signo de inteligencia y buen ajuste emocional, y además no corremos el riesgo de que la otra persona se moleste o se sienta ofendida. En los momentos buenos, pero sobre todo en los malos,busca la ironía en las situaciones. Reírte de los problemas es una responsabilidad, ¡y no necesitas a nadie para hacerlo!

5- Despierta a tu niño interior:    Y es que uno de los secretos de la felicidad, es ver el mundo con los ojos de un niño: con ilusión, energía ¡y muchas ganas de jugar! 
"cuando crezca quiero ser un niño".

6- Fabrica metas: Los objetivos y sueños nos ayudan a mantener avivada la chispa de la vida en nuestro día a día. Por eso, ten siempre una ilusión por la que levantarte y luchar. Establécete metas alcanzables y bien definidas, en lugar de grandes promesas que al final abandonamos frustrados porque nos resultan demasiado lejanas. ¿Qué quieres conseguir mañana?

7- Disfruta de los pequeños placeres: Afortunadamente, las cosas realmente importantes son casi siempre las que están a nuestro alcance. Jugar con tus hijos, oler las flores, comerte un helado, leer un libro o escuchar tu música favorita forman parte de los pequeños placeres de la vida. Dedícate un tiempo cada día para disfrutar de ellos.
¿A qué esperas para hacerlas? 


8- Cuenta tus alegrías y no tus problemas: Piensa en todo las cosas buenas que tienes y escríbelas en un cuaderno para hacerte más consciente de lo afortunado que eres en muchos aspectos de tu vida. Seguro que hay personas, momentos y anécdotas que viviste, que son realmente positivos para ti. Anota también tus prioridades, logros y puntos fuertes. Cuando estés de bajón, saca tu diario dichoso y reléelo varias veces.

9- Derrota a la pereza: Hay veces que disfrutamos haciendo cosas, como salir a pasear, o hacer deporte. Sin embargo, damos muchas vueltas para realizarlas, o finalmente las dejamos pasar porque nos cuesta levantarnos del sofá. La próxima vez, no dejes que la pereza te gane la batalla. Cuando la desgana haga acto de presencia, oblígate y realiza esa actividad. No lo pienses, ¡simplemente hazlo! Después te alegrarás.

10- Libera el estrés: sufrir estrés y tensión es una de las principales causas de infelicidad. Así que comienza a practicar actividades diarias que te permitan reestablecer tus niveles fisiológicos después de tu jornada. Por ejemplo: sal a correr, a bailar, realiza técnicas de relajación, lee, ríete, sal con los amigos, etc. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán, ¡y tú estarás de mejor humor por las mañanas!